Viña del Peñoncillo
La viña del Peñoncillo se encuentra situada en las afueras del casco urbano de Manilva, a 1,2 Km del CIVIMA, en el Paraje del Peñoncillo y a mitad de camino entre el casco antiguo de Manilva y el Mar Mediterráneo.

Manilva dispone de lo más complicado y lo que nadie puede imitar o comprar: las viñas; viñas viejas y retorcidas, cargadas de sabiduría. Con dinero se pueden construir monumentales bodegas, se puede comprar carísima maquinaria o contratar a los mejores enólogos. Pero el dinero no puede comprar viñas como las de aquí. Ese es el verdadero patrimonio de Manilva. Y su microclima, también único, con el Mediterráneo y el Atlántico en permanente lucha de levantes y ponientes. Y el Estrecho de Gibraltar en medio. Y las Sierras por detrás, protegiendo del frío y aportando unas lluvias que son más propias de otras latitudes más al norte. Y su tierra, de blancas albarizas, que permite cultivar en condiciones de estricto secano, a pesar de ser prácticamente nulas las precipitaciones entre junio y septiembre.

La viña del Peñoncillo, con una superficie de 1,8 Hectáreas, tiene más de 50 años, como la mayoría de las viñas de Manilva. Situada en laderas de moderada a fuerte pendiente, con un marco de plantación muy estrecho y largos brazos retorcidos que se arrastran hasta el suelo, la introducción de maquinaria para facilitar el trabajo es prácticamente imposible, a excepción de las mulillas mecánicas para remover el suelo y quitar la hierba en el periodo entre la poda y los primeros brotes. Es práctica generalizada en el municipio la aplicación de herbicidas, lo que ahorra muchos jornales de trabajo pero repercute muy negativamente en la naturaleza (contaminación de suelos y aguas, eliminación de biodiversidad vegetal y animal, apelmazamiento de suelos, etc). Uno de los objetivos a medio plazo será erradicar esta práctica de cultivo.

La práctica totalidad de las viñas viejas de Manilva son de la variedad Moscatel de Alejandría, cultivadas en forma de vaso o copa. La adaptación a los fuertes vientos (zona de fuerte influencia del estrecho) hace que las cepas tiendan a crecer de forma rastrera, pegándose al suelo. En contra de la lógica aplicada en viticultura, los mejores racimos y que mejor estado sanitario presentan son los que crecen apoyados sobre el terreno, que actúa de secante frente a los vientos húmedos y las noches de rocío, condiciones que provocan graves daños por hongos en los racimos más expuestos y descubiertos. Se están introduciendo a nivel experimental algunas variedades diferentes a la Moscatel y conducidas en espaldera y las primeras impresiones son bastante más optimistas que las obtenidas para la variedad Moscatel.

La Viña del Peñoncillo dispone del Certificado CAAE de Agricultura Ecológica. La vendimia se realiza en cajas de 7-8 Kg, seleccionando la uva racimo a racimo, como si el destino fuese el mercado en fresco. Los rendimientos de esta viña son bajísimos, con medias inferiores a 1 Kg/cepa.



Aprovechando las espectaculares vistas, en la viña del Peñoncillo se han instalado dos pérgolas de madera, con asientos y mesas, constituyendo un aula al aire libre donde los visitantes pueden disfrutar del campo, a la vez que degustan el vino nacido de las cepas que contemplan.

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